Los irlandeses aterrizan en la capital catalana para presentar en directo su último disco Spitting Image.

La renovada sala 2 de Apolo acogía el domingo pasado una considerable masa de gente para recibir a The Strypes, banda que llegó cual terremoto a la escena europea en 2013 con la salida de su celebrado debut Snapshot y que desde entonces se ha convertido en una de las sensaciones musicales más importantes de los últimos años. Cuales veteranos, el cuarteto irlandés, cuyas edades no sobrepasan los 22 años de edad, se presentaron con una solidez y descaro a prueba de bombas, arremetiendo desde el inicio con algunos de sus mejores temas y no dejando caer el ritmo hasta bien pasado el concierto.

Pero antes de su set, llegaba el turno de Max Mesner, neerlandés nacido en Cataluña que, junto a su banda, hizo los honores de artista invitado con su cuidada propuesta, combinando lo mejor del pop más sesentero y el soul. En algo más de media hora, Mesner y su banda nos obsequiaron con temas tan sugerentes como Love o la psicodélica Square Room.

Nueve y media y The Strypes ya estaban sobre el escenario, convirtiendo La[2] de Apolo en un auténtico jolgorio en el que el rock & roll no abandonaría el primer plano en ningún momento. Sin artificios ni ornamentos, el cuarteto irlandés, entre cuyas influencias encontramos nombres como los de Dr. Feelgood, The Yardbirds o Howlin’ Wolf, sabe lo que hace sobre escena, y así lo reflejaron durante sus más de 90 minutos de set.

the strypes live

Contundentes y ante todo, seguros, empezaron con Rollin’ and Tumblin’, cover de Hambone Willie Newbern ya habitual en todos sus conciertos, para luego seguir con dos de sus clásicos más conocidos, Eighty-FourCruel Brunette, ambos temas extraídos de su segundo disco de estudio Little Victories (2015). Fue después cuando, uno tras uno, empezaron a sonar algunos de los temas de su reciente Spitting Image, un disco en el que la banda suena más sencilla y directa, pero no por ello, menos sofisticada, tal y como reflejaron en temas como (I Need a Break From) Holidays Black Shades Over Red Eyes.

Lo cierto es que la banda, como siempre acostumbra, dejó caer parte del peso de su directo sobre su meticulosa y efectiva puesta en escena, regalando a su público un directo repleto de miradas y poses provocadoras y una continua interacción con este. The Strypes son pura provocación y así lo demuestran Ross Farrelly (voz) tras sus gafas y pose desafiante, Pete O’Hanlon junto a su bajo y su movimiento constante de un extremo a otro del escenario, Josh McClorey, guitarrista cuyo talento fue más que destacable, y Evan Walsh, batería de la banda.

Hora y media de auténtica conexión con su público, que bailó y se movió al ritmo de temas tan destacables como Scumbag City, Behind Closed Doors y la celebrada Blue Collar Jane, con la que pondrían fin a una gira europea con la que han vuelto a confirmar que The Strypes, llegaron para quedarse.

the strypes band

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