Nothing But Thieves plantan cara a su álbum debut con un segundo trabajo visceral y transgresor, donde reina la experimentación y frustración
4.5Nota Final

Nothing But Thieves lo han vuelto a conseguir. Un álbum que con tan sólo dos semanas de vida se ha colocado en la cima de las listas tanto de Reino Unido como otros países (debutando en el número 2), entre ellos, sorprendentemente, España.

Broken Machine llega para hacer competencia a su antecesor homónimo. Con un total de 13 canciones, cuenta una vez más con un repertorio de sonidos inmensos que lo convierten en una auténtica obra de arte.

Siguiendo la línea que comenzaron con su debut homónimo en 2015, creando su propio sonido, su propia firma, algo que es casi imposible de conseguir en la actualidad, han desplegado todo un arsenal de sorpresas, donde vemos influencias de Muse o Queens of the Stone Age.

De manera estratégica abren el álbum con un torbellino de canción, I Was Just a Kid. Poniendo entre dicho la religión y las creencias, y entre brutales riffs y líneas de bajo mezcladas con apabullantes falsettos de Conor Mason a la voz, dan comienzo a esta nueva jungla de sonidos.

Sorry, uno de los singles estrenados en estos últimos meses antes de la salida del álbum, se coloca como uno de nuestros favoritos. Dos ritmos que se funden en un despliegue romántico del pleno siglo XXI.

Broken Machine, canción que lleva por título el nombre del álbum, es sin duda uno de los platos fuertes. Con su ritmo hipnótico y atemporal, te engancha en una espiral de emociones que se encuentra a medio camino con una explosión total de sonido en el poderoso estribillo.

Live Like Animals, al más puro estilo Twenty One Pilots musicalmente con una pincelada de Enter Shikari en las letras, mezcla partes electrónicas y estribillos pegadizos que la hacen una de las más apetecibles para escuchar en directo.

En la sección más “lenta” y tranquila del disco encontramos Soda, Particles, Hell, Yeah (una preciosa balada interpretada tan sólo por voz y guitarra en directo) y la hipnotizadora Afterlife. Una sección en la que dejan claro que Broken Machine ha sido un proceso de experimentación en el que han dado lo mejor de ellos, recogiendo su propio testigo dejado por su álbum debut y agregando ese elemento extra.

I’m Not Made By Design, Get Better y Amsterdam ofrecen una visión más controversial y visceral que nunca de la banda. Siendo estos tres temas la artillería pesada del disco, se preocuparon por ir mostrándonos poco a poco, en diferentes conciertos en directo, pequeñas muestras de este poder oculto en el disco. Perfectos temas para sacar la rabia de dentro.

Number 13, coincidiendo con siendo el tema 13 del trabajo, concluye un ciclo musical de experimentación y ensayo y error, donde a pesar de contar con algún tema más flojo, continúa siendo una maravilla de trabajo.

La espectacular labor de Connor Mason con sus impecables notas, agudos imposibles y letras apabullantes, eleva la calidad del disco en un 1000%.

Nuestras favoritas: Broken Machine, Sorry, I’m Not Made By Design, Get Better y Amsterdam.

Broken Machine se puede conseguir aquí.

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